Desempleo llega a 9,4% y refleja un mercado laboral caracterizado por la cautela y la informalidad
La tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre abril-junio de 2026, según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), cifra que llega al nivel más alto registrado en cinco años y marca una señal que vuelve a poner el foco en la capacidad de la economía para generar nuevos puestos de trabajo.
El escenario resulta especialmente relevante considerando que Chile acumula 42 meses consecutivos con una tasa de desocupación sobre el 8%, algo que va acompañado a las dudas que genera la composición del empleo que se está creando. Por ejemplo, mientras el empleo formal muestra poco dinamismo, han aumentado alternativas como el trabajo por cuenta propia y la informalidad.
"Lo que más preocupa no es sólo la cifra de desempleo en el país, sino que el empleo formal no está creciendo. Lo que crece es el trabajo por cuenta propia y la informalidad. Eso no es recuperación, es gente buscando cómo subsistir"
Una fuerza laboral que crece más rápido que el empleo
Uno de los factores que ayuda a explicar el aumento de la desocupación está en la diferencia entre el crecimiento de la fuerza de trabajo y el número de personas ocupadas.
Durante el período analizado, la fuerza de trabajo aumentó 1,5% en doce meses, mientras que el empleo creció 0,9%. Esta diferencia implica que más personas se están incorporando al mercado laboral en busca de oportunidades, pero la generación de nuevos puestos no alcanza a absorberlas.
"Esto ocurre porque la economía está generando puestos, pero a un ritmo mucho menor al que la gente se incorpora a buscar trabajo. Esa brecha entre la fuerza de trabajo y el empleo generado es la que explica el aumento del desempleo en el país"
En ese sentido, el escenario actual no responde necesariamente a una pérdida masiva de puestos laborales, sino a una recuperación insuficiente de la capacidad de generación de empleo en el mercado nacional. Es decir, aunque existen nuevas oportunidades, estas no crecen al mismo ritmo que la cantidad de personas que buscan incorporarse al mercado laboral.
Empresas mantienen cautela frente a nuevas contrataciones
A esta situación se suma un segundo factor, relacionado con la cautela de las empresas al momento de ampliar sus dotaciones. En un escenario de incertidumbre, las decisiones de contratación pueden postergarse hasta contar con mayor claridad respecto de la evolución de la actividad económica y la demanda.
Una señal de este comportamiento se encuentra en la evolución de los avisos laborales. De acuerdo con el ejecutivo, estos llevan nueve meses consecutivos cayendo y julio marcó el peor registro de los últimos años.
Esto da cuenta de un mercado en el que las empresas están siendo más selectivas y prudentes antes de comprometer nuevas contrataciones. La menor cantidad de ofertas laborales también limita las posibilidades de quienes actualmente buscan empleo y contribuye a mantener elevada la tasa de desocupación.
El impacto de los mayores costos laborales
Otro elemento que está influyendo en las decisiones de contratación es el aumento de los costos laborales. Según el Jefe de Proyectos ST de ATCOM, estos montos registraron un incremento de 8,4% en doce meses, debido a los c ambios que ha tenido el mercado como el aumento del sueldo mínimo y la reforma previsional.
"Cuando contratar sale más caro y la demanda no acompaña, las empresas prefieren no contratar o buscar alternativas más flexibles"
Es por esto que el empleo informal y el trabajo por cuenta propia han aumentado tan significativamente en estos meses, destacando un crecimiento del 14%, mientras el empleo formal permanece más estancado.
El fenómeno plantea un desafío adicional para el mercado laboral, ya que la recuperación del empleo no depende solamente de que aumente el número de personas ocupadas, sino también de que ese crecimiento se produzca mediante empleos formales y sostenibles.
Una mayor búsqueda de flexibilidad
Desde la perspectiva los expertos, estas tendencias también se están reflejando directamente en las necesidades de contratación de las empresas. La búsqueda de flexibilidad se ha transformado en un elemento cada vez más relevante, especialmente para aquellas organizaciones que necesitan ajustar sus dotaciones de acuerdo con la actividad.
"Las empresas piden más flexibilidad y menos compromisos de largo plazo. La demanda de nuevos colaboradores se ha concentrado en perfiles operativos, logística y administración, donde se puede activar y desactivar dotación según la carga. En cambio, la búsqueda de cargos permanentes de nivel medio ha bajado notoriamente"
El rol de los Servicios Transitorios
En este escenario, los Servicios Transitorios. pueden convertirse en una herramienta para aquellas empresas que necesitan incorporar trabajadores, pero que todavía enfrentan incertidumbre respecto de la evolución de su actividad.
"Los servicios transitorios son una herramienta clave para este momento. Al optar por este tipo de gestión, permiten cubrir necesidades reales sin asumir compromisos que el negocio todavía no puede sostener"
Esta modalidad permite responder a aumentos puntuales de demanda, reemplazos o necesidades específicas de dotación, entregando a las empresas una alternativa para incorporar trabajadores de acuerdo con sus requerimientos operacionales.
Para el ejecutivo de ATCOM, esto también permite generar empleo formal en situaciones donde una contratación permanente podría no concretarse debido a la falta de certeza sobre las condiciones futuras del negocio.
"Una empresa que necesita gente, pero no tiene certeza sobre los próximos seis meses, no va a contratar de forma permanente. Pero sí puede hacerlo de forma transitoria, y eso es empleo real, con derechos, que de otra forma no se crearía"
Recuperar la confianza para dinamizar el empleo
De cara a los próximos meses, el comportamiento del mercado laboral estará estrechamente ligado a la capacidad de la economía para recuperar dinamismo y a que las empresas vuelvan a tener mayores niveles de confianza para invertir y contratar.
"Para mejorar estas cifras, es necesario que la inversión se reactive y que las empresas recuperen confianza"
En este escenario, algunos de los indicadores que permitirán evaluar una eventual mejora serán la evolución de los avisos laborales y especialmente, el comportamiento del empleo formal frente al informal. La atención también estará puesta en los efectos que puedan tener los temporales registrados durante julio sobre las próximas cifras laborales.
Por ahora, el escenario continúa marcado por una alta desocupación, una generación de empleo que avanza a un ritmo insuficiente y empresas que mantienen cautela frente a nuevas contrataciones. La recuperación del mercado laboral, por tanto, dependerá de que la economía sea capaz de generar más empleos formales y de que las empresas recuperen la confianza necesaria para volver a ampliar sus equipos en forma permanente.
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