Chile enfrenta un cambio demográfico que ya está impactando al mercado laboral. La población envejece y cada vez hay menos nacimientos. La expectativa de vida aumenta y cada vez más personas desean seguir trabajando después de los 60 años, la mayoría por motivos económicos, pero también hay otros que tienen motivaciones profesionales o personales.

El acceso a nuevas oportunidades laborales, sin embargo, continúa siendo un desafío para este grupo etario, debido a barreras culturales y prejuicios que muchas veces limitan su incorporación.

Con ese escenario como telón de fondo surge la Ley 21.822, también conocida como Ley Integral de las Personas Mayores, que incorpora un nuevo contrato especial de trabajo destinado a personas desde los 60 años.

Aunque esta modalidad comenzará a regir en junio de 2027, su implementación representa un cambio importante para las organizaciones, ya que crea un marco legal que busca compatibilizar las necesidades de las empresas con las de trabajadores que buscan mayor flexibilidad durante esta etapa de su vida.

Un contrato voluntario que amplía las alternativas de contratación

Uno de los aspectos más relevantes de la nueva legislación es que el contrato especial es completamente voluntario. Tanto el empleador como el trabajador deberán acordar expresamente acogerse a este régimen, manteniendo siempre la posibilidad de utilizar un contrato tradicional bajo el Código del Trabajo.

Para Sandra Benavente, Gerente de Servicios Transitorios de ATCOM, este carácter voluntario es precisamente uno de sus principales atributos.

"El crear este contrato voluntario es una forma de proteger a las personas mayores, dándoles la opción de este contrato de régimen especial. Además, el empleador puede incorporar personas mayores ajustando vacaciones y suspensiones de trabajo según sus requerimientos y la disponibilidad de estas personas, con respaldo legal y acomodándose también a las necesidades del trabajador. De lo contrario, siempre existe la posibilidad de optar por el régimen general"

En detalle, la nueva ley no reemplaza las modalidades actuales de contratación, sino que incorpora una alternativa adicional que puede resultar especialmente atractiva para determinados cargos o industrias. Por esto, para las compañías la nueva normativa entrega la oportunidad de ampliar su estrategia de reclutamiento incorporando un segmento de trabajadores que muchas veces queda fuera de los procesos de selección pese a contar con una amplia experiencia.

Más flexibilidad para enfrentar la estacionalidad

Uno de los elementos que más atención ha generado es la posibilidad de establecer jornadas flexibles, bandas horarias e incluso suspensiones pactadas del contrato en determinadas circunstancias.

Estas herramientas buscan facilitar que las personas mayores puedan continuar trabajando sin necesidad de mantener necesariamente una estructura laboral completamente rígida, mientras que las empresas obtienen mayor capacidad para responder a sus ciclos productivos.

Sandra Benavente destaca que

"la jornada flexible mantiene los límites máximos establecidos por la legislación, pero permite que el empleador pueda ajustarse a las necesidades del trabajador respecto de sus horarios de entrada y salida, ya sea mediante bandas horarias o libre elección, siempre que estas condiciones queden estipuladas en el contrato"

Sin embargo, donde observa un mayor potencial en la entrada en vigencia de la nueva normativa es en la posibilidad de suspender temporalmente el contrato por acuerdo entre ambas partes.

"Hay industrias que tienen muy claros sus períodos de mantención o de baja demanda. En esos casos, incorporar personas bajo este régimen, con posibilidad de suspensión en lugar de desvinculación, permite mantener trabajadores que están dispuestos a ese receso sabiendo que posteriormente volverán a sus funciones"

agrega la Gerente ST de ATCOM.

De esta manera, este mecanismo podría convertirse en una alternativa especialmente útil para organizaciones con operaciones estacionales o proyectos que presentan variaciones importantes de carga laboral durante el año.

Una oportunidad para aprovechar la experiencia del talento senior

Si bien el nuevo contrato está disponible para distintos tipos de actividades económicas, se puede anticipar que existen sectores donde su utilización podría ser especialmente relevante.

"Existen cargos en áreas administrativas, logísticas y productivas que conviven naturalmente con la estacionalidad. Particularmente vemos un mayor potencial en áreas productivas, siempre que la condición de salud del trabajador sea compatible con las funciones que deberá desempeñar"

puntualiza Sandra Benavente.

Los prejuicios siguen siendo un desafío

Aunque uno de los objetivos de la ley es favorecer una mayor inclusión laboral de las personas mayores, Sandra Benavente considera que el verdadero impacto dependerá de cómo reaccionen las organizaciones.

"Mi impresión es que no necesariamente reduce los prejuicios, sino que incluso puede aumentarlos. Sin embargo, al menos permite analizar la factibilidad de incorporar a estos trabajadores bajo este nuevo régimen antes de descartarlos. Habrá que ver cómo evoluciona en la práctica."

puntualiza Sandra Benavente.

Esta reflexión pone sobre la mesa una realidad que muchas organizaciones aún enfrentan: la edad continúa siendo un factor que influye en numerosos procesos de selección.

Precisamente por ello, el nuevo marco legal puede transformarse en una oportunidad para que las empresas revisen objetivamente sus criterios de contratación y comiencen a evaluar el aporte que trabajadores con décadas de experiencia pueden realizar a sus equipos.

Prepararse desde ahora será clave

Aunque el contrato especial comenzará a operar en junio de 2027, las organizaciones cuentan con tiempo para identificar dónde este nuevo régimen podría generar mayor valor.

Para Sandra Benavente, la preparación debe comenzar mucho antes de la entrada en vigencia de la normativa, adaptando los procesos de reclutamiento para evaluar correctamente tanto la experiencia como las capacidades físicas cuando el cargo así lo requiera.

"Es importante definir desde ahora cómo se desarrollarán las entrevistas y cómo se evaluará la experiencia y las capacidades físicas, cuando corresponda, para estar preparados y encontrar a los mejores candidatos antes que otras empresas"

complementa Benavente.

Una oportunidad para ampliar la mirada sobre el reclutamiento

Más allá de las nuevas herramientas legales, la principal invitación que deja esta normativa es replantear la forma en que las empresas buscan talento.

Para Sandra Benavente, abrir espacio a trabajadores mayores puede convertirse en una ventaja competitiva mucho más amplia que simplemente cubrir una vacante.

"La invitación es a que las empresas se animen. Esta ley ayuda mucho a darle una oportunidad a candidatos que hoy están fuera del rango etario estándar. Puede haber casos que no resulten, pero eso ocurre en todos los niveles y va mucho más allá de la edad. Además, los perfiles senior aportan experiencia, ayudan a organizar mejor los equipos, humanizan el trabajo y contribuyen a que las metas se alcancen de manera más integrada."

complementa Benavente.

En un escenario donde la escasez de talento continúa siendo uno de los principales desafíos para muchas organizaciones, el nuevo contrato especial aparece como una herramienta que puede facilitar la incorporación de trabajadores con una trayectoria valiosa, ofreciendo mayor flexibilidad tanto para las empresas como para quienes desean seguir participando activamente del mundo laboral.


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